Al entrar al piso o mejor dicho, a la entrada-salón-comedor-y ahora veremos que más, dejas a la derecha lo que una persona en plenas facultades piensa que es un armario, hasta que buscas por el resto de la casa y te preguntas ¿donde está la cocina?, y...¡sí, esta ahí! en eso que al principio creias que era un armario en el salón, abres y encuentras su mininevera que apenas te llega a la altura de la cintura, su vitrocerámica, la cual ha perdido los circulos esos blancos que tienen todas, y que ésta también tenía el dia que la ví por primera vez, poco más se puede decir, bueno sí, que como el resto de la casa y para no desentonar su suelo es de ¡moqueta!.
Sin lugar a dudas el lugar que más echaré de menos.
